jueves, 27 de junio de 2013

    ALMUNIA NO ES EL MALO DE LA PELÍCULA
       ¿Por qué se cargan las tintas contra Joaquín Almunia? ¿Por qué se le culpabiliza de nuestras desgracias en el naval? Es posible que no fuese todo lo diligente que los españoles esperásemos de él por el hecho de ser español, pero de ahí, a querer responsabilizarle de la situación que vive nuestro sector naval….
Eso no es otra cosa que querer desviar la atención para no detenerse en los propios errores y en la incapacidad a la hora de encontrar solución a los problemas desde el gobierno de la nación. Probablemente pudiese hacer algo más de lo que hizo para acelerar la resolución sobre el Tax Lease. Quizá su condición de español debiese de jugar un poco más a favor de los intereses nacionales, pero ello no implica que se le deba de hacer responsable de los desaciertos y meteduras de pata de los demás.
            Quien toma las decisiones en el seno de la Unión es el Colegio de Comisarios, (equivalente a un consejo de ministros de un estado miembro) y Almunia, es uno de los 27 que conforman el estamento. Por tanto, querer presentarle ante la sociedad española como el culpable de la situación actual del naval español, es querer tapar errores propios y aprovechando su militancia, querer también culpabilizar al partido al que pertenece. Y eso, es totalmente injusto.
            Quienes metieron al naval español en semejante brete fueron, en primer lugar, el gobierno del Estado, después PYMAR y luego, los empresarios del sector y los sindicatos. ¿Por qué? Pues por lo siguiente:
            En el mes de Mayo de 2006, dos federaciones nacionales de astilleros y un astillero de forma individual, presentaron denuncias ante la Comisión sobre el régimen fiscal español aplicable a las empresas navieras. Insisto, en el año 2006.
            A partir de ahí, la Comisión le solicita a España información sobre el asunto mediante cartas enviadas el 15 de Septiembre de 2006, el 30 de Enero de 2007, el 6 de Noviembre de 2007 y el 3 de Marzo de 2008. Efectivamente España contesta a estas cartas de la Comisión, pero ¿Qué hizo para intentar solucionar lo que ya se le venia encima? Nada, absolutamente nada. Se continuó con la misma dinámica como si el sector no estuviese en el punto de mira de toda Europa. Toda esta movida la conocían los empresarios, PYMAR y los sindicatos, y sin embargo, los astilleros continuaron funcionando exactamente igual como si la película no fuese con ellos.
            Ahora, como casi siempre, lo que hacemos es lamentarnos. Le echamos la culpa a los demás y como no, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, decimos que quien tiene la culpa de casi todo es un español llamado Joaquín Almunia. Pues no.    
             

domingo, 23 de junio de 2013

         NOSOTROS  TAMBIÉN  SOMOS  CULPABLES

             Ahora resulta, según el gobierno de España, que es la Xunta y la Sepi quienes tienen que hacer las consultas en Bruselas por el Dique Flotante. ¿A qué suena esto? ¿A tomadura de pelo? Puede, aunque si lo es, quizá lo sea también porque nos lo merezcamos.
Sabemos, porque así nos lo han dicho por activa y por pasiva, que el único interlocutor válido para hablar con Bruselas sobre el tema de la construcción civil en la empresa pública Navantia, es el GOBIERNO DE ESPAÑA. Y siendo esto así, y así es, ¿Cómo es que ahora dice lo que dice el gobierno central?
Nuestra comarca es, desde hace muchos años, una zona de España que viene siendo engañada sistemáticamente por todas las administraciones. Somos la ciudad y comarca de las promesas incumplidas. La plataforma perfecta para los salvadores de la patria. Si, esos que siempre dicen que van hacer y que luego terminan por no hacer absolutamente nada. Y buena prueba de ello, lo es el hecho de que hoy en Ferrolterra se sigan reivindicando prácticamente las mismas cosas que hace treinta años. Y como ejemplo, valga el sector naval.
Desde Madrid – gobernando tanto unos como los otros – no se aclaran nunca. Desde Santiago se le echa la culpa a los de Madrid (cuando gobiernan los OTROS y si no, se dice que ya se dieron los pasos que había que dar, aunque no se haya dado ninguno) sacudiéndose así todo tipo de responsabilidades. Y desde los ayuntamientos, como en el caso actual de Ferrol, lo que se hace es actuar de telonero. Es decir, nos toman el pelo todos. Aquí orinan por uno y decimos que llueve.
 ¿Qué es lo que está ocurriendo actualmente? Feijoo dice que toda la responsabilidad de la mala situación de Navantia –  o lo que es lo mismo, de Ferrolterra – es de los propios directivos de la compañía (que también). El conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, descarga, también de forma exclusiva, la responsabilidad de dotar de carga de trabajo  a la factoría de Ferrol sobre la cabeza de los directivos de la empresa. Y el alcalde de la ciudad, nuestro alcalde, vuelve una vez más, a decirle a sus paisanos, sus convecinos de toda la vida, como ya hizo en septiembre del año pasado, ( Voz de Galicia del 4 – 9 – 2012 ) que están equivocados y que el presidente Feijoo, hizo todo lo que pudo para que Ferrol recuperase la senda del crecimiento económico y del empleo. Es decir, aquí los inútiles son todos excepto los que gobiernan. Y esto vale. Bueno, hasta ahora valió. Y es por eso, porque hasta ahora siempre valió, porque termino el primer párrafo diciendo que igual nos merecemos esta situación que vivimos.
Es verdad que los responsables comerciales de Navantia lo están haciendo francamente mal, pero no es menos cierto también, que quienes critican tanto esa falta de bien hacer comercial por parte de la compañía, tampoco están cumpliendo con sus obligaciones políticas. En primer lugar, el gobierno del Estado tiene un papel que jugar muy importante en el “acompañamiento” a esa política comercial que tanto y con tanta razón se critica, y sin embargo, contra eso no alzan la voz ni el presidente Feijoo, ni su conselleiro Francisco Conde, ni por supuesto el corre ve y dile que tenemos como alcalde de Ferrol, José Manuel Rey. Y en segundo lugar, porque los responsables políticos de Galicia no pueden ignorar el compromiso adquirido cuando aprobaron la Ley del Sector Naval de Galicia, y por lo tanto, algo tendrán que asumir en todo esto.
            El Parlamento gallego aprobó por unanimidad una ley del sector naval gallego ( en vigor desde el día 6 de Julio del 2010 ) que entre otras cosas contempla: Artículo 4 apartado 1º. “De conformidad con lo establecido en el Estatuto de autonomía, la Xunta de Galicia negociará con el Estado su partición en la gestión de las empresas públicas estatales integradas en el sector naval de Galicia que, por su naturaleza, no puedan ser objeto de traspaso” ¿Qué se hizo, hasta el momento, desde el gobierno anterior y actual de la Xunta para desarrollar este articulo?
            En este mismo artículo y en su apartado 2, también dice, en clara referencia al astillero de Fene, que la Xunta de Galicia negociará con el Estado el uso de los activos de los que las empresas estatales integradas en el sector naval de Galicia sean titulares y que no estén siendo aprovechados para la construcción, reparación, reciclaje o transformación de buques u otros artefactos flotantes. ¿Se hicieron algún tipo de gestiones con el Gobierno central a la vista de cómo están y de cómo van a seguir estando esas instalaciones ociosas?
            Reprobemos a todos y cada uno de aquellos que sistemáticamente nos vienen engañando. La situación de Ferrolterra es la que es y de eso, son muchos los culpables. Lo importante es entenderlo de una vez por todas para evitar así, que puedan continuar jugando con nosotros.

viernes, 14 de junio de 2013

                NAVANTIA Y EL FLOTEL
            Ahora si. A partir de la medianoche del pasado Viernes, día 7, Pemex puede hacer efectiva en cualquier momento su anunciada entrada ( 51 % ) en el accionariado del astillero Barreras. Por lo tanto y si lo ya anunciado se cumple, a partir de ahora y en cualquier momento, se empezará a hablar en “serio“ de las anunciadas construcciones de los buques flotel.
Como ya todos sabemos, Pemex y ante esa nueva situación, ( una vez hecha efectiva la compra de ese 51 % de las acciones ) ya no estará obligada a tener que licitar dichas construcciones, por lo que el camino para Barreras se puede decir que ya está totalmente despejado. Sin embargo, ¿Se puede pensar lo mismo para Navantia Ferrol? No, las cosas para Ferrol todavía están muy negras. Quizá ahora, peor que en el mes de Septiembre del pasado año cuando Pemex ratificó la firma de  los contratos de PMI con Barreras y Navantia en Santiago de Compostela.
Me consta que se está trabajando para encontrar una formula que permita al menos hacer un flotel en Navantia, pero no es nada fácil. No, no está resultando sencillo, tanto, como que a estas alturas y después de nueve meses, todavía no se sabe como hacer sin volver a vulnerar acuerdos vigentes.
Es posible que para mucha gente resulte paradójico que uno de los problemas que tiene Navantia, quizá el más grande en estos momentos, para acceder a la construcción del flotel, sea el no tener ningún buque de guerra en construcción en este momento. Pero efectivamente, el hecho de no tener actividad en el sector militar, es un gran hándicap a la hora de poder contratar una nueva construcción civil.
El presidente de Navantia dijo últimamente que eran muy caros y que así no podían competir. Bueno, pues puede que tenga razón, él sabrá. Aunque en ese contexto, efectivamente es cierto y hay que recordar, que Navantia perdió un concurso para renovar las turbinas del portaaeronaves tailandés Chakri Naruebet, (construido en Ferrol) que no se alcanzó la lista corta en el concurso para la construcción de un buque de apoyo logístico (tipo Cantabría) para Noruega, y que tampoco fuimos capaces de meternos en la lista corta para optar a la construcción de dos fragatas, también para la Armada Tailandesa.
Por lo tanto, es posible que lo que dijo el presidente sobre lo de ser caros tenga cierto fundamento, salvo que, los presupuestos fuesen, a posta, inflados para no ganar los concursos y poder así, seguir adelante con algo que pueda estar pensado de antemano desde Madrid de cara al sector naval en la Ría de Ferrol. Y es que si no es así y de verdad somos caros, ¿Cómo es posible que Navantia pueda hacer el buque flotel?
El no tener un buque de guerra en construcción significa el no tener nada a donde desviar ningún tipo de partida. Y siendo esa la situación, y teniendo en cuenta que por lo recogido en el artículo nº 7 de los acuerdos del 2004 Navantia tiene que trabajar en condiciones de mercado y además en niveles de rentabilidad, construir el flotel, así, a pelo, es sumamente peligroso y arriesgado.
¿Recuerdan cuanto costó la última fragata, la F-105? Algo más de 800 millones (según ECD defensa) frente a los 430 que costaron cada una de las otras cuatro anteriores. Es decir, una barbaridad. Una enormidad que en ningún caso se justifica con las mejoras  que se dice que se le practicaron a la unidad y que sin embargo, parecen tener cierta vinculación con el arrastre y desvíos de partidas desde el inicio de la construcción de la primera F – 100 hacia la última de ellas.
Esa es la gran debilidad de Navantia Ferrol ahora mismo para afrontar una construcción civil. No tener nada que hacer en el mercado militar que pueda servir de colchón. Y mientras no se solucione esa situación, difícil va a estar el conseguir un contrato civil aunque realmente existan posibilidades para ello.   

martes, 28 de mayo de 2013

  EL FUTURO PUEDE QUE NO SEA TAN NEGRO
               Según Bob Nugent, vicepresidente del departamento de asesoría de la empresa norteamericana especializada en análisis de Marinas de Guerra, AMI International, durante esta década, la próxima, y hasta cumplir el año 2031, los países de la zona Asia – Pacifico ( China, Malasia, Tailandia, Indonesia, Japón, Australia…etc ) adquirirán, entre buques de superficie y sumergibles, del orden de entre 750 y 800  unidades. De las cuales, aproximadamente 100 de ellas serán submarinos, algunos de ellos nucleares. Las Armadas de esa zona, y siempre, insisto, según la AMI International, se gastarán en ese período, del orden de 180.000 millones de dólares ( 140.625 millones de €, aprox. )
Los dos países que más adquisiciones van a hacer, según el vicepresidente de esta empresa norteamericana, son China y la India, que previsiblemente, alcanzarán 1/3 del total. Los tipos de buques por los que estos países están o van a estar interesados, van desde las patrulleras y buques de ataque rápido o fragatas, como es en el caso de Tailandia o Vietnam, hasta los de gran porte como los LHD, Juan Carlos I, en el caso de Malasia e Indonesia, pasando lógicamente y como decía antes, por los submarinos por los que están interesados todos los países, desde Australia, para renovar los de la clase Collins, hasta el minúsculo ciudad estado de Singapur.
La zona Asia – Pacifico es, en actividades marítimas, una de las franjas más dinámicas e importantes del planeta. Por el Estrecho de Malaca transitan anualmente más de 60.000 buques con materias energéticas para los países del entorno.  
Por tanto, si tenemos en cuenta el análisis de la AMI International y además, nos fijamos en las necesidades que de forma inmediata, a corto y medio plazo tienen y van a tener en todos los campos y afectando a todos los nichos de mercado, tanto en lo militar como en lo civil, los países BRIC, ( Brasil, Rusia, India y China ) está claro que el futuro del naval en nuestra Ría puede que no sea tan negro como ahora mismo nos lo pueda parecer. Aunque claro está, en la forja de ese futuro además de necesitarse una buena labor comercial es imprescindible una adecuada intervención diplomática. Claro que, incluso todo eso sería insuficiente si no se contase con el apoyo de las organizaciones sindicales. Y ese apoyo pasa por querer entender el contexto de competitividad en el que se mueve el sector a nivel mundial.  
De cualquier forma, ahora el problema es el que tenemos a día de hoy. Eso es lo que tenemos que solucionar de forma inmediata. La situación en estos momentos ya es crítica, y por ello, no se entiende muy bien que las gestiones con Bruselas – si es que las hay – vayan de manera tan lenta. Ni es de recibo que a estas alturas continuemos esperando por una respuesta al problema originado por el Tax Lease ni  lo es tampoco que continuemos con esta incertidumbre sobre el Dique Flotante.
El Dique Flotante es una necesidad de presente y de futuro, y como tal, debe de ser una infraestructura irrenunciable. Los ánimos parecen un tanto adormilados. Quizá sea aconsejable leer y releer el artículo 297 del Tratado constitutivo de la Unión y también, por qué no, el artículo 2 del mismo, por aquello de la igualdad entre Estados miembros. ¿ O acaso España está en igualdad de condiciones a la hora de conseguir el dinero al mismo precio que otros Estados miembros de La Unión? ¿Dónde está el principio de igualdad y de no discriminación que contempla el Tratado?.    

lunes, 20 de mayo de 2013

 Y HAY QUIEN SIGUE CON EL ERRE QUE ERRE
Otro concurso, uno más, que se va al garete. Hace un año los tailandeses nos dijeron que no a la renovación de las turbinas del portaaviones Chakri Naruebet. Posteriormente y hace escasamente poco más de un mes, Navantia se cae de la lista corta del concurso para la construcción de un buque de apoyo logístico – tipo Cantabria – para la marina noruega. Ahora, nos quedamos fuera también del concurso para la construcción de dos fragatas, de nuevo para la marina tailandesa. ¿Y que tuvieron en común estos tres concursos que perdimos? El presupuesto.
Somos simple y llanamente muy caros, o eso al menos, eso es lo que nos están diciendo desde el exterior en estos tiempos de recortes presupuestarios que viven todos los Estados. Esperemos que el próximo concurso, previsto para dentro de un par de meses, para la construcción de un LHD para Turquía, no se convierta en otra nueva decepción. Aunque en esta ocasión, aún ganando el concurso, ese LHD no se construiría en nuestra Ría sino en Turquía. En esta licitación, Navantia gozará de la ventaja que pueda suponer participar como empresa asociada a uno de los más grandes grupos industriales turcos, el grupo industrial SEDEF, pero claro, como la pasta es la pasta y los presupuestos de los Estados y de sus correspondientes Armadas son los que son y dan para lo que dan, sería bueno que estuviésemos preparados por si recibimos un nuevo batacazo.
Pero dentro de esta guerra presupuestaria ¿Cómo es que si somos tan caros, podemos hacer el flotel para Pemex? No lo entiendo, realmente no lo entiendo, salvo que, los presupuestos que se estuvieron dando hasta ahora fuesen, a sabiendas,  inflados. Es decir, que se estuviese aplicando una determinada política fruto de una estrategia perfectamente trazada y pensada para rematar con una nueva y definitiva reestructuración del sector en nuestra Ría. No olvidemos, que hacer el flotel por debajo de las condiciones del mercado también significaría vulnerar los acuerdos del 2004, lo que podría suponer recibir una nueva sanción por parte de Bruselas.
Pero volviendo a la cuestión de fondo. Si de verdad estamos, en materia presupuestaria, fuera de mercado ¿Cómo es posible que determinadas instituciones continúen enrocadas  en la idea de que el astillero de Fene tenga que continuar siendo, si o si, únicamente de titularidad pública? ¿De qué valdría pedir el fin del veto si luego no podemos competir?
Tenemos que ser capaces de ver las fortalezas y debilidades de lo que tenemos, y a partir de ahí, abogar por lo que se considere mejor para el astillero, que será lo mejor para la comarca y por lo tanto, para los ciudadanos. Astano, tal y como lo conciben algunas organizaciones, hoy por hoy no tiene futuro de ningún tipo, ni tan siquiera en el Off – Shore. Seamos razonables y  utilicemos el sentido común por el bien de todos.

lunes, 13 de mayo de 2013

                SALTÓ  LA  LIEBRE
               Ahora creo que no es momento de analizar la positividad o negatividad, si es que la hay, del acuerdo alcanzado entre Pemex y Barreras para la adquisición, por parte de la petrolera mejicana, del 51 % de las acciones del astillero vigués. No, ahora cualquier análisis nos llevaría, casi con toda seguridad, a errar en las conclusiones, y lo haría, debido a la escasa, prácticamente nula, información de la que disponemos como para opinar de forma seria y rigurosa. Ahora lo que toca ahora es esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos. No obstante, el gran peligro de este acuerdo, a primera vista, es en que se podría convertir en un “Pan para hoy y hambre para mañana“.
Ahora y tras lo ocurrido con ese acuerdo de compra por parte de Pemex, lo que debe de atraer toda nuestra atención, es la situación en la que se encuentra Navantia en estos momentos. Eso es lo que nos debe de preocupar. El nuevo escenario puede, sin duda, echar por tierra todas las expectativas que se habían creado en la Ría de Ferrol. Las recientes, aunque escasas, declaraciones del presidente de Barreras, José García Costas, justifican una por una todas las desconfianzas de aquellos que nunca aceptamos los anuncios tan contundentes que se fueron sirviendo desde la Xunta a través de los medios de comunicación.
La misma petrolera mejicana expresó recientemente – en la Conferencia Tecnológica del Off – Shore – que ahora falta por saber en qué terminan las negociaciones con Navantia iniciadas en el año 2012. Y es que el pacto con el astillero gallego, era exclusivo para lograr un acuerdo en el caso de que se licitasen la construcción de los dos buques flotel. Por tanto y teniendo en cuenta que ahora Pemex ya no está en la obligación de realizar el concurso público a que le obliga la Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones Públicas, Navantia puede, perfectísimamente, quedarse sin ese ansiado proyecto de construcción.
  Y ya pensando en esta última situación ¿Qué fue lo que se le ocurrió a alguna de esas mentes prodigiosas con las que cuentan en el seno de la Xunta? Pues nada, el mensaje que se transmite a través de los medios es que Navantia podría, temporalmente claro, subcontratar de Barreras.   ¡¡ Que barbaridad !! ¿Pero como una empresa que tiene el valor hora alrededor de 30 euros le va a poder subcontratar a otra que tiene ese mismo valor establecido en 60 euros? Bueno, pues esa es la política que se emplea, la del engaño permanente. En mi opinión, y así lo expresé repetidamente, todo lo que rodeo a la construcción del flotel en Navantia Ferrol estuvo mucho más marcado por la desconfianza que por la veracidad de las noticias que se nos daban. Que Navantia Ferrol gane, en estos momentos y circunstancias, un concurso internacional para la construcción de un buque mercante, ofertando en condiciones de mercado y además en condiciones de rentabilidad como marcan determinados acuerdos, es prácticamente imposible. Y no olvidemos, por favor, que hace tan solo un par de meses Navantia se quedó fuera de la lista corta para la construcción de un buque para Noruega por ser, según su presidente, José Manuel Revuelta, muy caros ¿O no?.   
Pero bueno, el caso es que el viernes, 25 de Mayo del 2012, la prensa escrita publicaba en primera plana “Pemex encarga 14 barcos en Galicia”. Posteriormente y después de cuatro meses, el jueves 20 de Septiembre, los mismos medios volvían a hacerse eco del mismo asunto y publicaron, también en primera plana, “El encargo de Pemex de dos buques flotel a Navantia y Barreras ya es firme”. Pues bien, después de un año y de ríos de tinta a través de las páginas de los periódicos ¿Qué tenemos?. Se hicieron muchas afirmaciones, demasiadas, y en ellas, se tuvieron muy poco en cuenta a los miles de personas y de familias que había tras todo lo que se afirmaba.
Se jugó con las personas sin tener en consideración ni los sentimientos ni las diferentes situaciones que en el seno de las familias se vivía y vive. Solo se tuvieron en cuenta los malditos intereses partidistas y, en muchos casos, los personales. Recordemos lo que también vino publicado en primera plana, “la construcción de los remolcadores para Pemex empezará tras el verano (del 2012). Pues bien, ya estamos en los albores del verano del 2013 y la vida sigue igual. Bueno, cada día que pasa un poco peor desgraciadamente.  
           

miércoles, 8 de mayo de 2013

               DUDAS  Y  MÁS  DUDAS
      Cada vez que el tema del naval de nuestra Ría salta a la palestra, como iniciativa de una agrupación o plataforma ciudadana ajena a las dos grandes organizaciones sindicales, éstas, muestran tal desinterés, que a veces parece como que todo lo que ellas dicen preocuparles no fuese más que un espejismo para salvaguardar su reputación ante la ciudadanía. Y esa actitud de desprecio hacia quienes también trabajan, (y en este caso concreto, de forma total y absolutamente altruista) para intentar encontrar soluciones a la situación actual de nuestro motor principal, ya no es solo una afrenta para el propio colectivo que presenta la iniciativa, sino que y por añadidura, esa actitud de menosprecio se hace extensiva a la totalidad del colectivo que conforma el sector, alargándose incluso, y debido a la capital importancia que tiene sobre toda la comarca, al conjunto de la sociedad de Ferrolterra. Por tanto, el desaire (ya no es la primera ni la segunda vez que sucede) del que hicieron gala, además de éstas dos organizaciones sindicales, otros colectivos como IU y las asociaciones empresariales, a la invitación cursada por Rumbo 21 para conocer, analizar y discutir un documento sobre el naval de Ferrolterra elaborado por la Plataforma, fue una prueba más de que a determinadas instituciones hay que creerles la mitad de la mitad de lo que dicen, a pesar del entusiasmo que luego demuestran tener en otros foros.
            Cuando lo que está en juego es la supervivencia de esta comarca, nadie, ni tan siquiera esas organizaciones, están en condiciones de despreciar el esfuerzo que otros hacen para intentar encontrar soluciones. ¿Cuáles fueron, hasta ahora, las aportaciones de esos colectivos para salvar al sector naval de nuestra Ría? ¿Estar en la calle? Efectivamente eso también es importante, claro que si, pero claramente insuficiente. Como tampoco es suficiente con decir, como hicieron y repetidamente, los empresarios, “aquí estamos, dispuestos para aportar nuestro grano de arena. La salida al exterior no es nuestra primera opción“. No, hay que hacer algo más. La defensa de nuestro sector naval sin duda pasa por diversas vías, pero fundamentalmente, por aportar ideas nuevas. Y eso se consigue, además de trabajando en ello, escuchando también a quienes trabajan.
Hubo quienes dijeron, a través de unas octavillas repartidas en las puertas de Navantia de Fene y de Ferrol el día 5 de Marzo del año 2010, que tenían un “ plan de futuro para Navantia “ . Pues bien, pasaron más de tres años y uno se pregunta qué fue de ese plan. ¿Dónde está? Y es que la solución a los problemas que sufre nuestro sector naval no pueden quedar reducidos única y exclusivamente a pedir las construcciones de la prometida sexta fragata y del Dique Flotante. Como expresa, fundamentalmente, el contenido de la carta que los presidentes de los comités de empresa de Navantia de Fene y Ferrol remitieron al alcalde de la ciudad el 7 de Febrero del 2012.
Los problemas de esta Ría, tanto actuales como de futuro, no tendrán solución si no es a través del entendimiento general entre su sociedad y el conjunto de sus organizaciones, al menos de la más representativas. Pero claro, para que eso  suceda, algunos colectivos, por muy importantes que se consideren, tienen que hacer un ejercicio de reflexión y entender que la supervivencia de un pueblo es tarea común de toda su sociedad y no patrimonio exclusivo de nadie. Todo lo que no sea generosidad en la predisposición para el entendimiento y la búsqueda conjunta de soluciones a los problemas, no generará más que dudas y más dudas.