sábado, 28 de septiembre de 2013


                   FERROL  Y  EL  BUQUE  FLOTEL

               Ahora salta la liebre, ahora, al fin, los diferentes medios de comunicación ya no tienen reparo alguno en decir que Navantia tendrá que pelearse con otros doce astilleros en concurso público por la construcción del flotel al que todos daban por seguro desde Septiembre del año pasado. ¿Por qué siempre se dio por segura la construcción del buque? ¿Por qué nunca se contaron las cosas tal cual eran y son? Con la opacidad que se rodeo a todo este asunto, el daño que se le hizo a Ferrolterra es, en algunos casos, sobre todo a nivel familiar, irreparable, y de ello, tienen culpa, de forma directa, el presidente Feijoo, el alcalde de Ferrol y algún que otro medio de comunicación.

Personalmente nunca tuve confianza en que Navantia  pudiese construir alguno de estos dos flóteles de los que tanto se alardeo desde el ambiente político, y en esa línea, siempre mantuve y sigo manteniendo – con argumentos – mis dudas en cuanto a que Navantia construya ninguno de esos buques. Y ojalá me equivoque.  

Sabíamos que al sobrepasarse los 200 millones de dólares, el consejo de administración de PEMEX se veía obligado a convocar un concurso público. Así lo exige la ley mejicana contra la corrupción en las contrataciones públicas y así lo manifestaron repetidamente diversos consejeros profesionales de la petrolera. Sabíamos también, que por los acuerdos firmados con la UE y que tienen vigencia hasta el 1 de Enero del 2015, Navantia tiene que ofertar, para cualquier tipo de construcción o reparación civiles, en niveles de mercado y además, en condiciones de rentabilidad, es decir, TIENE QUE GANAR DINERO EN TODO CUANTO HAGA EN EL MERCADO CIVIL. Por tanto, para construir el flotel había muy serias y razonables dudas como para dar por hecho que el buque se pudiese construir en Ferrol sin contravenir las condiciones por las que se tiene que guiar Navantia dentro del mercado civil actualmente y hasta Enero del 2015.

Las organizaciones sindicales sabían esto, bueno, es de suponer, ¿Por qué entonces se dejaron ir e hicieron oídos sordos a estas cuestiones? ¿Por qué le dieron la espalda a una realidad que ellos mismos firmaron? ¿Se iba o se va, una vez más, a solucionar de forma irregular con ayudas encubiertas? Luego y como ya empieza a ser habitual en nuestro país, después de hacer las cosas mal, diremos que desde Bruselas no nos quieren bien.

¿A quién se le puede ocurrir pensar, en plan serio, que Navantia podría convertirse en una subcontrata de Barreras, como en su momento apuntó un medio de comunicación, y poder así optar a la construcción de uno de los flóteles?

Es cierto que desde Navantia y desde Santiago se sigue diciendo que un flotel se hará en Ferrol, pues bien, insisto, ojalá sea así y me equivoque, pero las cosas no están precisamente como para pensar que vaya a suceder de esa manera, por mucho que lo continúen afirmando los políticos de la Xunta. Es más, ni siquiera Barreras lo tiene asegurado. En Barreras ya están muy preocupados y tienen razón para estarlo, porque PEMEX no acaba de desembarcar con el dinero para la adquisición de ese 51% de las acciones, y eso, hace que ni el astillero de Vigo pueda dormir tranquilo.

En las instalaciones de Navantia nunca se construyó un buque de estas características. Sería el primero, y eso, en nada ayuda a afrontar el reto con garantías de éxito en lo económico. La falta de experiencia  en este nicho es un hándicap y como tal, juega en contra a la hora de la rentabilidad. Y eso, es una piedra más en el camino, y en este caso concreto, una piedra importante.

 

martes, 24 de septiembre de 2013


  LOS CUATRO GASEROS, ¿OTRA NUEVA MENTIRA?

               Dice el artículo nº 7  de los acuerdos firmados entre España y la UE a raíz de las ayudas recibidas por los astilleros públicos españoles y consideradas ilegales: España se compromete a que Navantia actúe en condiciones de mercado y a que, por tanto, cada pedido de construcción civil así como la actividad de reparación se efectúen en condiciones de rentabilidad, teniendo en cuenta el carácter complementario de la actividad civil. Y esto, salvo un levantamiento sorpresivo del veto, por el que nunca hicieron nada ninguno de los gobiernos del Estado ni los dos grandes sindicatos, CC.OO y la UGT, tiene vigencia hasta el 31 de Diciembre del 2014.

            Por tanto, ¿Cómo es posible que la dirección de la empresa diga tener fundadas esperanzas en los cuatro gaseros que próximamente se van a construir para Gas Natural y Repsol y aquí en Ferrol nadie diga nada? ¿Pero la compañía, según su presidente, no está fuera de mercado por no ser competitiva? La verdad es que todo apunta a que se sigue por la misma senda de siempre, la de la tomadura de pelo. Aunque también hay que decir que, si se camina por esa vía, es sencillamente porque la ciudad y comarca no tienen, hoy por hoy, quien realmente defienda sus intereses.

A los empresarios no se les escucha absolutamente nada, salvo lamentaciones. Las Asociaciones de Vecinos parecen estar mucho más preocupadas por sus jardines y sus aceras (que también es necesario) que por aquello que de verdad está marcando el futuro de toda la sociedad ferrolana. Los sindicatos parecen estar desaparecidos. Los comités de empresa como si todavía continuasen de vacaciones, salvo para organizar alguna que otra manifestación. El PSdeG ferrolano está  – eso parece – mucho más sensibilizado con el problema de su portavocia municipal y con las contrataciones de las pasadas fiestas en la ciudad, que con el futuro del naval en nuestra Ría. Y así las cosas, ¿Quién mueve a esta sociedad ferrolana?

Dijo nuestro alcalde ( Voz de Galicia del 4 de Sept. del 2012 ) << Este mes desbloquearemos la carga de trabajo para Navantia >>. Desde la Xunta dijeron también ( Voz de Galicia del 20 de Sept. Del 2012 ) << Ya es firme el encargo de PEMEX de dos buques hotel a Navantia y Barreras >>. El impresentable presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, ratificó ( Voz de Galicia del 3 de Oct. del 2012 ) el anuncio hecho por la Xunta << El contrato con PEMEX es firme >>.

Y a estas alturas, después de un año y más de estas declaraciones y ante la situación que se padece ¿Quién dice o mueve algo aquí en Ferrol? ¿Quién habla hoy del Dique Flotante? ¿Quién dice nada sobre lo que ocurre con el tren al Puerto Exterior? ¿Estaremos ante los umbrales de una sociedad y ciudad muertas? Francamente no lo sé, aunque lo que si creo saber, es que con los actuales representantes políticos, sindicales y empresariales, ni la ciudad ni la comarca van a ninguna parte en positivo.

lunes, 19 de agosto de 2013

VUELVE LA CONCIENCIA AL NAVAL FERROLANO
             Si, ahora y una vez superado el mes de tregua, ocasionado por el periodo vacacional, seguro que en Ferrol vuelven a ondear de nuevo las banderas de la reivindicación en el sector naval. Es cierto que todo el mundo tiene derecho, después de todo un año de trabajo, a unas más que merecidas vacaciones, claro que sí, pero ese merecido descanso ¿No debiera de armonizarse en función de las circunstancias que rodean a Navantia en estos precisos momentos? Yo creo que sí y pienso que eso no se tuvo en consideración.
La situación de Navantia ¡¡ Qué digo !! la situación de toda esta comarca al completo, es realmente mala, muy mala, y sin embargo y a pesar de ello, aquí nadie tuvo reparos a la hora de disfrutar las vacaciones y abandonar físicamente, la nave durante un mes. Si, ya sé que queda un retén sindical trabajando durante ese periodo, pero esa representación es testimonial, solo testimonial.
Durante ese impasse vacacional, en la Ría de Ferrol  fueron muy pocos los que hablaron algo del Dique Flotante, (ni siquiera los medios de comunicación) apenas nadie se acordó de la situación que vive la antigua Astano, y por supuesto, absolutamente nadie habló y preocupó del flotel (del que desde hace más de seis meses siempre se dice que se espera comenzar en fechas próximas, pero que nunca se empieza) ni de las consecuencias del pronunciamiento de la UE sobre la mala utilización de nuestro Tax Lease. Para la mayoría de los políticos, llega el día 1 de Agosto y, caiga quien caiga, se cierra el chiringuito, y para los sindicalistas, bueno, estos ya ni esperaron a conocer la decisión de Bruselas. Ahora y solo porque uno vuelve al trabajo, las conciencias volverán a despertar.
No deja de ser curioso que quienes hace tan solo unos meses criticaron tan duramente al Rey (y no digo yo que sin razón) por disfrutar de una semana de descanso en unas fechas en las que este país pasaba por grandes dificultades, ahora se hayan tomado todo un mes de vacaciones como (igual que el Rey) ignorando la realidad de la empresa, la ciudad y el entorno.
Cuando toda Ferrolterra respira  incertidumbre, a quienes tienen la obligación de estar en posición de guardia y en vanguardia para defender a esta comarca e intentar sacarla de la situación en que se encuentra, no se les ocurre otra cosa que marcharse un mes de vacaciones y hacer como el difunto Gila. (paralizar temporalmente las actividades para  tomarse la cañita en la terraza) ¿No merece sacrificios la situación de Navantia? ¿Fue serio y responsable ignorar durante un mes la situación que vive esta comarca?
Es cierto que el periodo de vacaciones de la empresa quedó determinado muchísimo antes de saber incluso que Bruselas iba a pronunciarse de forma oficialsobre la aplicación del Tax Lease en nuestro país, pero, una vez conocido el día del comunicado oficial por parte de Competencia y dada la importancia que para el conjunto del sector (para Navantia también) tenía la resolución ¿No sería adecuado que los respectivos comités de Navantia convocasen a todos los trabajadores de plantilla y empresas auxiliares para realizar una concentración dentro de la fábrica el mismo día y a la misma hora en la que el Comisario Joaquín Almunia fuese a dar a conocer la resolución sobre el asunto? O mejor aún ¿Por qué no convocar una grandiosa manifestación comarcal para ese momento justo, con huelga general comarcal incluida?
Si alguien cree que el TaxLease no le afecta a Navantia por tratarse de una empresa pública y ser, fundamentalmente, de carácter militar, está completamente equivocado. Cualquier decisión que sobre el sector naval venga dada desde Bruselas, le afecta a Navantia directa o indirectamente. Y en las actuales circunstancias mucho más todavía.
El naval ferrolano está agonizando, y con él, la ciudad de Ferrol y su área de influencia, y en esa lucha por la supervivencia, no hay lugar para la relajación. No puede ser que se diga que se está luchando para evitar que esta comarca se muera, y por otro lado, se vaya todo D… de vacaciones. Porque una de dos, o no somos realmente conscientes de lo que se nos puede venir encima, o no es tan verdad todo lo que se suele oír en clave de preocupación, conciencia y compromiso.

                        

martes, 30 de julio de 2013


   EN ESTO DEL NAVAL SEGUIMOS  SIN  APRENDER

Realmente es increíble la forma tan natural con la que somos capaces de culpabilizar a los demás de nuestros propios errores. ¿Pero cómo es posible que continuemos con el discurso de que nosotros somos los que hacemos las cosas bien y los demás son los equivocados? La verdad es que, en esa práctica, la de culpar siempre a los demás, somos unos auténticos especialistas. Nosotros siempre cumplimos con las normas establecidas, siempre, y por eso, siempre que nos reprenden, decimos, de quienes lo hacen, que obran “ injustamente “.

¿Cómo es posible que en todo este conflicto del Tax Lease no haya habido nadie capaz de hacer una reflexión de autocrítica? Realmente es increíble. Sin duda lo más fácil es echarle la culpa a los demás, pero ciertamente no es lo más acertado. No podemos seguir pensando que cuando apresan a un pesquero español por faenar con artes no autorizadas o por encontrarse dentro de la zona de las 200 millas jurisdiccionales de otro país, nos retienen y multan injustamente. No podemos continuar en la dinámica de que cuando un profesor suspende a uno de nuestros hijos digamos que le tiene rabia, y por supuesto, no se puede seguir defendiendo que cuando en toda la Europa Comunitaria se utilizaba el Tax Lease con una bonificación fiscal de entre el 18 y el 20%, aquí en España se llegase hasta el 30 % y digamos que respetábamos las normas de la Comunidad.

La UE tuvo  mucha paciencia con nosotros . En el año 2006 se dan las primeras denuncias y Almunia es cuando comienza a pedir explicaciones. Por tanto, ahora y después de casi siete años, (se cumplirán en Septiembre) no es de recibo que digamos que nos tratan de forma injusta. Por favor, seamos serios y busquemos otros argumentos sin echar mano del “ es que Almunia defiende más los intereses holandeses que los españoles “.

Hicimos, una vez más, las cosas mal, y ahora, no nos queda otra que pagar las consecuencias. Estoy absolutamente convencido de que el Sr. Almunia pudo haber sido, con el reglamento en la mano y sin pasarse lo más mínimo de la frontera de sus competencias, mucho más duro con España. Almunia, y el partido al que pertenece, fueron y lo seguirán siendo, utilizados de forma partidista, incluso de forma egoísta y personal desde dentro de su propio partido, sobre todo desde Galicia.

España infringió las normas establecidas, y lo que nos queda, además de pagar el correspondiente peaje, es hacer un ejercicio de responsabilidad admitiendo los errores cometidos. Y eso nadie lo hizo. Ni lo hizo el gobierno central, ni Pymar, ni los astilleros, ni los sindicatos. Y es que todos estos agentes, insisto, todos ellos, sabían lo que se nos podía venir encima desde el 15 de Septiembre del 2006, fecha en la que Almunia, por primera vez en este contencioso, se dirige por carta al gobierno español pidiendo explicaciones por la denuncia que tiene encima de su mesa.

Cuando reclamamos recibir un trato semejante al que recibió Francia, lo que estamos haciendo es reconocer que efectivamente cometimos errores, por eso, no tienen sentido declaraciones como las realizadas por el presidente de Aclunaga, Fernando Alcalde, cuando dice que lo que sobran son argumentos jurídicos que demuestren que se actuó de forma correcta. De igual forma también, que las manifestaciones realizadas por el Secretario General de Asime, Enrique Mallón, cuando dice que la resolución de la Comisión es a todas luces injusta, y justo a continuación, dice que ahora es el momento de estudiar en profundidad la resolución. Es decir, volvemos a caer en el error de emitir juicios de valor sin haber estudiado a fondo las causas y los motivos que dieron lugar al fallo.

El comisario Almunia, uno de los 27 comisarios del Colegio, lo que hizo fue cumplir responsablemente con su obligación. Puede ser, que pudiese haber favorecido algo más al naval español, pero esa es una cuestión y otra bien diferente que no reconozcamos nuestros propios errores. ¿Aprenderemos algún día?.  

jueves, 27 de junio de 2013

    ALMUNIA NO ES EL MALO DE LA PELÍCULA
       ¿Por qué se cargan las tintas contra Joaquín Almunia? ¿Por qué se le culpabiliza de nuestras desgracias en el naval? Es posible que no fuese todo lo diligente que los españoles esperásemos de él por el hecho de ser español, pero de ahí, a querer responsabilizarle de la situación que vive nuestro sector naval….
Eso no es otra cosa que querer desviar la atención para no detenerse en los propios errores y en la incapacidad a la hora de encontrar solución a los problemas desde el gobierno de la nación. Probablemente pudiese hacer algo más de lo que hizo para acelerar la resolución sobre el Tax Lease. Quizá su condición de español debiese de jugar un poco más a favor de los intereses nacionales, pero ello no implica que se le deba de hacer responsable de los desaciertos y meteduras de pata de los demás.
            Quien toma las decisiones en el seno de la Unión es el Colegio de Comisarios, (equivalente a un consejo de ministros de un estado miembro) y Almunia, es uno de los 27 que conforman el estamento. Por tanto, querer presentarle ante la sociedad española como el culpable de la situación actual del naval español, es querer tapar errores propios y aprovechando su militancia, querer también culpabilizar al partido al que pertenece. Y eso, es totalmente injusto.
            Quienes metieron al naval español en semejante brete fueron, en primer lugar, el gobierno del Estado, después PYMAR y luego, los empresarios del sector y los sindicatos. ¿Por qué? Pues por lo siguiente:
            En el mes de Mayo de 2006, dos federaciones nacionales de astilleros y un astillero de forma individual, presentaron denuncias ante la Comisión sobre el régimen fiscal español aplicable a las empresas navieras. Insisto, en el año 2006.
            A partir de ahí, la Comisión le solicita a España información sobre el asunto mediante cartas enviadas el 15 de Septiembre de 2006, el 30 de Enero de 2007, el 6 de Noviembre de 2007 y el 3 de Marzo de 2008. Efectivamente España contesta a estas cartas de la Comisión, pero ¿Qué hizo para intentar solucionar lo que ya se le venia encima? Nada, absolutamente nada. Se continuó con la misma dinámica como si el sector no estuviese en el punto de mira de toda Europa. Toda esta movida la conocían los empresarios, PYMAR y los sindicatos, y sin embargo, los astilleros continuaron funcionando exactamente igual como si la película no fuese con ellos.
            Ahora, como casi siempre, lo que hacemos es lamentarnos. Le echamos la culpa a los demás y como no, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, decimos que quien tiene la culpa de casi todo es un español llamado Joaquín Almunia. Pues no.    
             

domingo, 23 de junio de 2013

         NOSOTROS  TAMBIÉN  SOMOS  CULPABLES

             Ahora resulta, según el gobierno de España, que es la Xunta y la Sepi quienes tienen que hacer las consultas en Bruselas por el Dique Flotante. ¿A qué suena esto? ¿A tomadura de pelo? Puede, aunque si lo es, quizá lo sea también porque nos lo merezcamos.
Sabemos, porque así nos lo han dicho por activa y por pasiva, que el único interlocutor válido para hablar con Bruselas sobre el tema de la construcción civil en la empresa pública Navantia, es el GOBIERNO DE ESPAÑA. Y siendo esto así, y así es, ¿Cómo es que ahora dice lo que dice el gobierno central?
Nuestra comarca es, desde hace muchos años, una zona de España que viene siendo engañada sistemáticamente por todas las administraciones. Somos la ciudad y comarca de las promesas incumplidas. La plataforma perfecta para los salvadores de la patria. Si, esos que siempre dicen que van hacer y que luego terminan por no hacer absolutamente nada. Y buena prueba de ello, lo es el hecho de que hoy en Ferrolterra se sigan reivindicando prácticamente las mismas cosas que hace treinta años. Y como ejemplo, valga el sector naval.
Desde Madrid – gobernando tanto unos como los otros – no se aclaran nunca. Desde Santiago se le echa la culpa a los de Madrid (cuando gobiernan los OTROS y si no, se dice que ya se dieron los pasos que había que dar, aunque no se haya dado ninguno) sacudiéndose así todo tipo de responsabilidades. Y desde los ayuntamientos, como en el caso actual de Ferrol, lo que se hace es actuar de telonero. Es decir, nos toman el pelo todos. Aquí orinan por uno y decimos que llueve.
 ¿Qué es lo que está ocurriendo actualmente? Feijoo dice que toda la responsabilidad de la mala situación de Navantia –  o lo que es lo mismo, de Ferrolterra – es de los propios directivos de la compañía (que también). El conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, descarga, también de forma exclusiva, la responsabilidad de dotar de carga de trabajo  a la factoría de Ferrol sobre la cabeza de los directivos de la empresa. Y el alcalde de la ciudad, nuestro alcalde, vuelve una vez más, a decirle a sus paisanos, sus convecinos de toda la vida, como ya hizo en septiembre del año pasado, ( Voz de Galicia del 4 – 9 – 2012 ) que están equivocados y que el presidente Feijoo, hizo todo lo que pudo para que Ferrol recuperase la senda del crecimiento económico y del empleo. Es decir, aquí los inútiles son todos excepto los que gobiernan. Y esto vale. Bueno, hasta ahora valió. Y es por eso, porque hasta ahora siempre valió, porque termino el primer párrafo diciendo que igual nos merecemos esta situación que vivimos.
Es verdad que los responsables comerciales de Navantia lo están haciendo francamente mal, pero no es menos cierto también, que quienes critican tanto esa falta de bien hacer comercial por parte de la compañía, tampoco están cumpliendo con sus obligaciones políticas. En primer lugar, el gobierno del Estado tiene un papel que jugar muy importante en el “acompañamiento” a esa política comercial que tanto y con tanta razón se critica, y sin embargo, contra eso no alzan la voz ni el presidente Feijoo, ni su conselleiro Francisco Conde, ni por supuesto el corre ve y dile que tenemos como alcalde de Ferrol, José Manuel Rey. Y en segundo lugar, porque los responsables políticos de Galicia no pueden ignorar el compromiso adquirido cuando aprobaron la Ley del Sector Naval de Galicia, y por lo tanto, algo tendrán que asumir en todo esto.
            El Parlamento gallego aprobó por unanimidad una ley del sector naval gallego ( en vigor desde el día 6 de Julio del 2010 ) que entre otras cosas contempla: Artículo 4 apartado 1º. “De conformidad con lo establecido en el Estatuto de autonomía, la Xunta de Galicia negociará con el Estado su partición en la gestión de las empresas públicas estatales integradas en el sector naval de Galicia que, por su naturaleza, no puedan ser objeto de traspaso” ¿Qué se hizo, hasta el momento, desde el gobierno anterior y actual de la Xunta para desarrollar este articulo?
            En este mismo artículo y en su apartado 2, también dice, en clara referencia al astillero de Fene, que la Xunta de Galicia negociará con el Estado el uso de los activos de los que las empresas estatales integradas en el sector naval de Galicia sean titulares y que no estén siendo aprovechados para la construcción, reparación, reciclaje o transformación de buques u otros artefactos flotantes. ¿Se hicieron algún tipo de gestiones con el Gobierno central a la vista de cómo están y de cómo van a seguir estando esas instalaciones ociosas?
            Reprobemos a todos y cada uno de aquellos que sistemáticamente nos vienen engañando. La situación de Ferrolterra es la que es y de eso, son muchos los culpables. Lo importante es entenderlo de una vez por todas para evitar así, que puedan continuar jugando con nosotros.

viernes, 14 de junio de 2013

                NAVANTIA Y EL FLOTEL
            Ahora si. A partir de la medianoche del pasado Viernes, día 7, Pemex puede hacer efectiva en cualquier momento su anunciada entrada ( 51 % ) en el accionariado del astillero Barreras. Por lo tanto y si lo ya anunciado se cumple, a partir de ahora y en cualquier momento, se empezará a hablar en “serio“ de las anunciadas construcciones de los buques flotel.
Como ya todos sabemos, Pemex y ante esa nueva situación, ( una vez hecha efectiva la compra de ese 51 % de las acciones ) ya no estará obligada a tener que licitar dichas construcciones, por lo que el camino para Barreras se puede decir que ya está totalmente despejado. Sin embargo, ¿Se puede pensar lo mismo para Navantia Ferrol? No, las cosas para Ferrol todavía están muy negras. Quizá ahora, peor que en el mes de Septiembre del pasado año cuando Pemex ratificó la firma de  los contratos de PMI con Barreras y Navantia en Santiago de Compostela.
Me consta que se está trabajando para encontrar una formula que permita al menos hacer un flotel en Navantia, pero no es nada fácil. No, no está resultando sencillo, tanto, como que a estas alturas y después de nueve meses, todavía no se sabe como hacer sin volver a vulnerar acuerdos vigentes.
Es posible que para mucha gente resulte paradójico que uno de los problemas que tiene Navantia, quizá el más grande en estos momentos, para acceder a la construcción del flotel, sea el no tener ningún buque de guerra en construcción en este momento. Pero efectivamente, el hecho de no tener actividad en el sector militar, es un gran hándicap a la hora de poder contratar una nueva construcción civil.
El presidente de Navantia dijo últimamente que eran muy caros y que así no podían competir. Bueno, pues puede que tenga razón, él sabrá. Aunque en ese contexto, efectivamente es cierto y hay que recordar, que Navantia perdió un concurso para renovar las turbinas del portaaeronaves tailandés Chakri Naruebet, (construido en Ferrol) que no se alcanzó la lista corta en el concurso para la construcción de un buque de apoyo logístico (tipo Cantabría) para Noruega, y que tampoco fuimos capaces de meternos en la lista corta para optar a la construcción de dos fragatas, también para la Armada Tailandesa.
Por lo tanto, es posible que lo que dijo el presidente sobre lo de ser caros tenga cierto fundamento, salvo que, los presupuestos fuesen, a posta, inflados para no ganar los concursos y poder así, seguir adelante con algo que pueda estar pensado de antemano desde Madrid de cara al sector naval en la Ría de Ferrol. Y es que si no es así y de verdad somos caros, ¿Cómo es posible que Navantia pueda hacer el buque flotel?
El no tener un buque de guerra en construcción significa el no tener nada a donde desviar ningún tipo de partida. Y siendo esa la situación, y teniendo en cuenta que por lo recogido en el artículo nº 7 de los acuerdos del 2004 Navantia tiene que trabajar en condiciones de mercado y además en niveles de rentabilidad, construir el flotel, así, a pelo, es sumamente peligroso y arriesgado.
¿Recuerdan cuanto costó la última fragata, la F-105? Algo más de 800 millones (según ECD defensa) frente a los 430 que costaron cada una de las otras cuatro anteriores. Es decir, una barbaridad. Una enormidad que en ningún caso se justifica con las mejoras  que se dice que se le practicaron a la unidad y que sin embargo, parecen tener cierta vinculación con el arrastre y desvíos de partidas desde el inicio de la construcción de la primera F – 100 hacia la última de ellas.
Esa es la gran debilidad de Navantia Ferrol ahora mismo para afrontar una construcción civil. No tener nada que hacer en el mercado militar que pueda servir de colchón. Y mientras no se solucione esa situación, difícil va a estar el conseguir un contrato civil aunque realmente existan posibilidades para ello.