jueves, 17 de enero de 2013


EN ESTO DEL NAVAL TODOS NOS TOMAN EL PELO

 

         La verdad es que esto del naval –  al menos en la Ría de Ferrol – se está convirtiendo en un asunto en el que cualquiera podría pensar, por lo ocurrido en estos últimos tiempos, que todo lo relativo a él semeja a un auténtico cachondeo. Y es que, cada vez más, el sector se está convirtiendo, políticamente hablando, en sinónimo de opacidad y oscurantismo. Y adquiere esta dimensión, porque durante los últimos treinta años el naval fue utilizado por los políticos como lanzadera en todo proceso de tipo electoral, y  su manejo, claro, fue siempre en función de la situación del político de turno en cuanto a si estaba en el gobierno o en la oposición. Verdaderamente, hoy y en lo que al tratamiento del sector se refiere, lo que en él se echa de menos es seriedad, trasparencia y rigor.

Y esa falta de sensatez es lo que nos llevó a vivir situaciones en las que parece que todo vale y está justificado. Por ejemplo: El 24 de Mayo del 2012 (farodevigo.es) el presidente Feijoo anunció que en la tarde de ese mismo día se iba a firmar un acuerdo en virtud del cual, astilleros gallegos construirían 7 remolcadores para Pemex y además, colaborarían en la construcción de otros 7 que se fabricarían en el país azteca. Luego en Junio de ese mismo año, el día 16, (La Región.es) se dice que los remolcadores podrían empezarse antes del otoño. Estamos en Enero del 2013, desde entonces pasaron 8 meses y ¿Qué es de los remolcadores?

Segunda cuestión. En el mes de Julio de ese mismo 2012, un medio de comunicación (opinioncoruña.es) dice que además de los remolcadores y de un flotel para Vigo, Navantia Ferrol podría construir dos buques quimiqueros ¿Qué ocurrió? ¿Es cierto que desestimaron la oferta por estar ésta fuera de mercado? Pero ¿De verdad se llegó a dar presupuesto por los quimiqueros?

 Tercera cuestión. En Septiembre y seguimos en el 2012, Feijoo presenta la firma (elpais.com) de los contratos para la construcción de los dos buques flotel, y dice, que los contratos están avalados financieramente. Sin embargo, y después de cuatro meses, el conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, dice en el Parlamento de Galicia (elnortedecastilla.es) que el contrato entre la petrolera mejicana y Navantia y Barreras entrará en vigor una vez constituidos los avales por parte de los astilleros. ¿Pero no estaban ya los contratos avalados financieramente?

Cuarta cuestión. Aún suponiendo y aceptando que el acuerdo de los remolcadores esté de verdad firmado con Pemex, ¿Cómo es posible darle plazos de comienzo de obra a la sociedad, si se sabe que todo aquello que supere los 200 millones de dólares tiene, inevitablemente, que ser aprobado por el Consejo de Administración de la petrolera? 

Quinta cuestión. ¿Por qué ahora se echa mano de la disculpa de los cambios en el país para justificar el retraso que está teniendo todo el proceso? No olvidemos, que desde el día 1 de Septiembre del año 2011, en este país todo el mundo político sabía que las elecciones federales de Méjico se iban a celebrar el día 12 de Julio del 2012, por tanto y que a partir de ahí, las diferentes administraciones del país azteca tendrían continuidad o  cambiarían radicalmente en función de los resultados, como así está ocurriendo.

Sexta cuestión. Durante mucho tiempo se aseguró que el contrato de los buques flotel estaba firmado con Pemex, cuando realmente con quien se firmó fue con una de sus filiales, PMI Comercio Internacional. ¿Por qué se mintió? ¿Cómo es que Fluvio Ruiz, consejero profesional de Pemex, dijo (diario 24 horas el 27 – 9 – 2012) que lo que PMI Comercio Internacional tiene firmado con Navantia y Barreras es solo un acuerdo para hacer una propuesta a Pemex Producción en el momento en que se liciten los flóteles?

Séptima cuestión. ¿Por qué hay que esperar a lo que decida el Consejo de Administración de Pemex para iniciar la construcción de los flotel si PMI Comercio Internacional, S.A de capital variable (que así es como realmente se denomina) tiene plena autonomía y potestad para, según su apartado nº 3 de la CUARTA cláusula de su escritura de  constitución, la compra, venta, arrendamiento, adquisición o transmisión por cualquier título, así como para la operación por si misma o por terceras personas, de toda clase de bienes, incluyendo buques? Si todo está tan claro como se dice desde la Xunta y desde el mismo PP ¿Por qué PMI no da la orden de ejecución del contrato?

Octava cuestión. Dique Flotante. ¿Cómo es posible que nos continúen choteando de esta manera con él? ¿Qué decir se esa comisión? Una comisión que tenía que reunirse a últimos del mes de Octubre del 2012 y todavía no lo hizo a día de hoy. La verdad es que, después de todo lo que nos llevan mareado, no sé que coño pintan ahí tanto los alcaldes como los sindicatos. Salvo hacerle el caldo gordo a la Sepi y a la Xunta de Galicia. ¿Por qué no se da una respuesta seria y contundente desde la Ría de Ferrol ante semejante falta de respeto a toda la sociedad de Ferrolterra?

Novena cuestión. El reciente titular de la Voz de Galicia en donde da cuenta de que la Armada, nuestra Armada, diga que fija su prioridad en la construcción de cinco fragatas tipo F – 110. Cinco fragatas, que además y según el titular, serían construidas aquí en Ferrol ¿Pero qué significa esto? ¿Es que acaso no recordamos ya que la prometida 6ª fragata F – 100 no se hace porque no hay un puto duro? ¿Pero no se va a desguazar el Príncipe de Asturias por no tener dinero para repararlo? La verdad es que todo esto parece una auténtica tomadura de pelo.

De todas formas y sea como fuere, lo cierto es que estamos ante una situación muy muy difícil. Una situación que, realmente y por todos lo ingredientes que contiene, resulta ser más propia de una función teatral que de una actuación política llevada al cabo por personas de estado.

 

viernes, 4 de enero de 2013


 EL  FORO  VOZ  Y  EL  SECTOR  NAVAL  FERROLANO

           De nuevo parece que alguien se mueve en esta comarca. Si, se  vuelven a dar pasos al frente, aunque, curiosamente, éstos no vienen de la mano de quienes se supone tienen que estar a la vanguardia de todo tipo de iniciativas socioeconómicas y laborales. Ahora, es el grupo Voz ( La Voz de Galicia, Radio Voz y V Televisión ) el que ante la situación que se vive y se prevé se vivirá en el futuro a corto y medio plazo en nuestra comarca, quien muestra esa especial sensibilidad y preocupación de cara al análisis y a la búsqueda de soluciones para los sectores productivos especialmente importantes de nuestro entorno.

Y en ese contexto, el pasado mes de Diciembre tuvo lugar la primera de las diferentes mesas de debate que el grupo Voz tiene previsto desarrollar a lo largo del 2013 en nuestra ciudad. Y claro, como no podía ser de otra manera, por la vital importancia que tiene, ésta trató sobre el sector naval bajo el título de “ El futuro del sector naval en la comarca de Ferrol“. Una mesa por cierto, un tanto devaluada al no contar con la presencia ni de  Navantia, ni de la Sepi, ni de Rumbo 21, la entidad de Ferrolterra que más se comprometió y que más hizo por el naval gallego en los últimos cinco años. Y como muestra y logro, ahí está la ley del sector naval de Galicia.

Se suponía que en esta jornada se iban a tratar asuntos como: La firma del acuerdo para la construcción del buque flotel y sus consecuencias para nuestra Ría. La demanda del Dique Flotante o las circunstancias por las que pasan las instalaciones de Fene. Pero no fue así.

Una vez más los componentes de la mesa cayeron en la retórica y, como vulgarmente se suele decir, salieron por peteneras. Los representantes de los empresarios hablaron de lo importante que es el mantener en todo momento una actitud positiva, así como de la predisposición empresarial para apoyar todo tipo de iniciativas y proyectos. Los sindicalistas hicieron alusión al drama social que ya se vive en la comarca y a la extraordinaria incertidumbre que rodea al futuro más inmediato. El Decano del Colegio de Ingenieros, centró su intervención en lo importante que es el sector marítimo para el desarrollo industrial a nivel internacional y en explicar la escasa relevancia que la construcción naval europea y por supuesto la española, tienen en el contexto mundial. Cierto es que mencionó al Tax Lease español, pero pasó tan de puntillas sobre él, que ni siquiera aclaró lo que es, lo que significa y lo que, por aplicarlo mal durante tanto tiempo, nos puede suponer todavía, y por lo tanto, las consecuencias que todavía nos puede acarrear. Es decir, ninguno de ellos se ajustó al guión, por lo que sus intervenciones, resultaron más bien decepcionantes.

No obstante y a pesar de todo ello, lo que más desilusión generó fue la intervención del alcalde de la ciudad, el Sr. Rey Varela. Por su mensaje, diríase que no llegó a entender en donde se encontraba. La suya, fue una intervención más propia de campaña electoral  que de la mesa de la que formaba parte. Realmente en ningún momento supo estar a la altura de las circunstancias, llegando al extremo, de hablar de la Sepi como si de una institución privada se tratase. Francamente, el Sr. Rey Varela, debió de pensar que estaba hablando ante un público de un pueblo de Valladolid o de Cuenca sin caer en la cuenta de que quienes le escuchaban eran ferrolterranos de toda la vida. Para los ferrolanos resulta penoso, además de increíble, que el alcalde de la ciudad hable de los problemas del sector naval, sin tener en cuenta que su partido es el que gobierna en Ferrol, en la Diputación, en Galicia y en España. Realmente es inexplicable. Aunque a decir verdad, esa postura no deja de ser la consecuencia lógica de una decisión ( totalmente legitima ) como la de querer vivir de la política en el futuro.

Si, tanto unos como otros volvieron a hablar de lo mismo de siempre, de eso de lo que ya saben, y mucho,  todos los ferrolterranos, pero nada, absolutamente nada, de aquello de lo que se suponía había que hablar. Y no se puede hablar de futuro del sector naval en nuestra Ría dándole la espalda a la antigua Astano.  Por lo tanto, mientras los problemas no se aborden de frente y con todas las consecuencias, nada de lo que se haga valdrá para nada. Aquí en Ferrol tenemos la experiencia de años y años organizando cientos de debates, mesas redondas, charlas…etc sobre el sector naval  y ¿De qué valieron hasta hoy?

La mayor parte de este tipo de foros se convierten en una auténtica pantomima. Y no por parte de quien lo organiza, a quien hay que agradecerle toda su buena voluntad, sino por parte de la mayoría de las personas que componen esas mesas de debate. Sobre todo, por lo que defienden y a quien representan.

A pesar de todo, la jornada, como todas las de este tipo, tienen su parte positiva, y en este caso concreto, es la de ayudar a mantener la chispa entre la sociedad con respecto a nuestro sector santo y seña. Pero tratar el problema del naval en nuestra Ría no es decir que si no hay perspectivas de futuro para nuestros jóvenes. Que si la ciudad y comarca se hunden. Que si dentro de tan solo dos años ya se termina el injusto veto al que está sometido el astillero de Fene….etc. No, esa no es la cuestión. La senda por donde hay que caminar la conocen perfectamente y por igual tanto los políticos como los sindicalistas, pero claro, ambos tienen que tener verdadera y auténtica voluntad  para iniciar la marcha de la verdad. Y mientras tanto así no se haga, no nos queda otra que la resignación.

lunes, 10 de diciembre de 2012


     NUESTRO SECTOR NAVAL Y LOS  GOBIERNOS DEL ESTADO

 

          Está claro que en la medida en que se den muestras de fortaleza, coherencia, sensatez y/o seriedad, en esa misma medida a uno le respetan y consideran. Y ese principio, que normalmente se aplica de forma individual a las personas, también se hace extensivo a las representaciones colectivas que hay en la sociedad, llegando incluso, cómo no, a los poderes del ámbito institucional.

Y en ese contexto y concretamente en el sector naval, hay que decir que España, hasta ahora, no transmitió precisamente ni confianza, ni sensatez, ni seriedad, ni coherencia, sino más bien, todo lo contrario. A la UE lo que hasta ahora se le trasladó no fue otra cosa que desconfianza. La suspensión del Tax Lease se dio, fundamentalmente, porque volvimos a errar. Si, y puede que gravemente, ya veremos, porque de eso, todavía queda por decir, por parte de la Comisión, la última palabra.

Lo que parece estar claro es que volvimos a equivocarnos. Por tanto, en estos momentos volvemos a tener a la espada de Damocles de forma amenazante sobre nuestras cabezas, y todo ello, parece ser, que por no respetar las normas establecidas. La verdad, es que si esto se confirma, en este país tendrían que rodar muchas cabezas. Y es que no podríamos comportarnos de forma más insensata e inconsecuente después de la amarga experiencia sufrida con Astano. Una experiencia, recordemos, todavía hoy inconclusa.

¿Y como se llega a esa situación? Pues por tres vías fundamentalmente. En primer lugar, por un comportamiento totalmente anárquico, por nuestra parte, que nos lleva a no respetar las normas y recomendaciones establecidas por parte de la UE. En segundo lugar, por no ser suficientemente ágiles y competentes como para encontrar una respuesta rápida al problema, dando de esta manera, muestras de verdadera incompetencia o de despreocupación. Y en tercer lugar, por despreciar la situación que se estaba dando y no afrontar el problema desde sus inicios, es decir, desde el mismo momento en que la Comisión  ( Septiembre del año 2006 ) le solicita información a las autoridades españolas, ante las iniciativas que se estaban llevando al cabo por parte de algunos astilleros ( a nivel individual ) y de asociaciones de astilleros en Europa.

En cuanto a lo primero, porque las exenciones fiscales permitidas por la Comisión estaban encuadradas entre el 18 y el 20 % del valor del buque, y sin embargo en España, a través de su particular Sistema Español de Arrendamiento Fiscal ( SEAF ) ( conocido por el Tax Lease español ) esa desgravación llegaba hasta el 30 %. Y eso es algo confirmado por las autoridades españolas en 273 transacciones de construcción y adquisición de buques a lo largo del periodo comprendido entre el 1 de Enero del 2002 y el 30 de Junio del 2010. Lo que dio lugar, a que en Mayo del año 2006, dos federaciones nacionales de astilleros y un astillero a nivel individual, presentaran las correspondientes denuncias ante la Comisión. Reclamaciones, que ya en Julio del 2010, habían crecido de tal forma que ya representaban a asociaciones de siete países europeos.

Y sobre el segundo y tercer aspecto, decir que ninguna de las autoridades. Ni las estatales, ni las autonómicas ni las empresariales ni  las sindicales, le dieron la importancia ni le prestaron el interés que realmente el asunto requería. Por tanto, lo que hubo fue una flagrante dejación de funciones y responsabilidades por parte de los miembros de las respectivas administraciones y organizaciones empresariales, tanto públicas como privadas. A pesar de ser, y con bastante antelación, perfectamente conocedoras de lo que estaba ocurriendo a nivel europeo con nuestro sistema de contratación naval y por supuesto, de lo que se le podía venir encima al sector. Como así fue.

La Comisión cuando se pone por vez primera en contacto con España es a través de una carta enviada en Septiembre del 2006. Cartas que luego se vuelven a repetir con el mismo objetivo, de recabar información adicional, en Enero y Noviembre del 2007 y en Marzo del 2008. Por lo tanto, parece claro que lo que desde España se transmitió fue insensatez, incompetencia y sobre todo irresponsabilidad. Una irresponsabilidad que luego en el sector lo que hace es traducirse en llanto y desesperación. Pero claro, como fruto de nuestras propias debilidades.  

Es cierto que ahora volvemos a estar (se supone que a partir de Enero, una vez que se modifique la ley tributaria en vigor en nuestro país) en condiciones legales de poder competir de nuevo en el mercado, sin embargo y a pesar de ser ésta una buena noticia, lo que no podemos ni debemos de olvidar es que nuestra industria naval tuvo que soportar 17 largos, larguísimos meses de paralización, por la aparente incompetencia de algunos de nuestros políticos y también empresarios del sector.

Ahora y no cerrado nuestro caso todavía, es nuestro sector naval el que da un paso al frente y decide convertirse en denunciante ante la Dirección General de la Competencia, de presuntas ayudas no autorizadas por parte de Holanda y Noruega. Esta denuncia de nuestros astilleros, que está apoyada por PYMAR (Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión) y que está basada en informes de la Gerencia del Sector Naval, organismo dependiente del Ministerio de Industria, se realiza porque se tiene conocimiento de que Holanda estaba preparando un nuevo recurso para presentar ante la Justicia Europea con el propósito de suspender nuevamente el recientemente autorizado Tax Lease español. Y en ella, se ponen al descubierto presuntas ayudas de los gobiernos de Noruega y Holanda a sus astilleros que podrían considerarse ayudas ilegales por parte de la Competencia.

Pero entonces, si efectivamente se tiene la creencia de que los gobiernos de Noruega y Holanda ayudan ilegalmente a sus astilleros ¿Por qué no se denunció antes? ¿Es que acaso si Holanda no intentase denunciarnos de nuevo, nuestros astilleros continuarían callados a pesar de saber lo que dicen saber? ¿Pero cómo podemos seguir soportando la situación de Astano si de verdad pensamos que otros países están ayudando ilegalmente a sus astilleros? ¿Por qué nunca se atrevió ningún gobierno del Estado a poner encima de la mesa la renegociación del veto de Astano con todo lo que, presuntamente, se sabe que hacen otros países de nuestra misma organización en el mismo sector? Y aquí me remito al inicio, para que a uno le consideren, además de obrar dentro de la legalidad, uno tiene que dar muestras de firmeza. Y eso, en el fondo, no es otra cosa que hacer valer los derechos que cada uno tenga.

miércoles, 28 de noviembre de 2012


   ÉRASE  UNA  VEZ  UN  DIQUE  FLOTANTE

 

          ¿ A qué le suena eso de, érase una vez ? ¿ Verdad que a cuento infantil ? Y es que lo del Dique Flotante, lamentablemente, es en lo que parece que va a terminar convirtiéndose. En un cuento.  Aunque en este caso, el cuento pueda terminar resultando mortal para el futuro de la reparación naval en nuestra Ría. Por la deriva que tomó este asunto, el Dique Flotante podría decirse que fue utilizado (como otras tantas cosas) solo y exclusivamente para salir de forma airosa de una determinada situación en un momento tan especial como lo pueden ser unas elecciones.

Y precisamente por eso y por como se encuentran las cosas a estas alturas y por la poca voluntad política demostrada hasta el momento por parte de quienes gobiernan para dar respuesta a esta reivindicación, el cuento muy bien podría empezar como : Había una vez una comarca, llamada Ferrolterra, que contaba con una industria naval y unos profesionales de la misma, que eran la envidia del sector y bla, bla, bla, bla.

Los políticos (en su inmensa mayoría) son personas que se comportan en función de la posición que ocupan en cada momento (gobierno u oposición), de tal forma, que igual que los podemos ver como unos extraordinarios  políticos reivindicativos, podemos verlos  como las personas más tolerantes y condescendientes que nos podamos imaginar, llegando incluso, a defender lo indefendible con tal de  garantizarse una determinada posición dentro del aparato. Y en ese contexto, recuérdese a quienes defendieron en esta comarca (y hay que ver de que manera lo hicieron) la política empleada con el astillero de Fene. La política desarrollada también con la antigua Bazán cuando a ésta le prohibieron construir buques civiles. Con los engaños continuados respecto a los innumerables planes que iban a desarrollar en esta comarca y que nunca llegaron a hacerse realidad. Con el fiasco que resultó el llamado Plan Ferrol, que no sirvió más que para que unos pocos se sirviesen del dinero de todos. O mismo como actualmente se calla ante el sangrante comportamiento que desde el gobierno se tiene con respecto al tren al Puerto Exterior. Y así hasta completar un largo etcétera de episodios que marcaron y marcan el futuro de esta comarca.

El Dique Flotante ahora, como en otros momentos el astillero de Fene, parece claro que se utilizó como caballo de batalla en la contienda electoral. Y quienes lo utilizaron, fueron los mismos de siempre. Unos, los que cuando estuvieron en el poder no hicieron nada y luego cuando dejaron de estar decían que iban hacer, y otros, los que no estaban y por eso exigían y ahora que están se desdicen y no hacen nada. El Dique Flotante es (junto con otras mejoras, como la cubrición del Dique grande de Astano) una demanda que se tiene que convertir en irrenunciable para la Ría de Ferrol.

Ferrolterra no puede continuar callada, no puede permitir que la clase política guarde silencio y se mantenga inactiva en este asunto. Es muy importante para nuestro futuro y por tanto es mucho lo que nos jugamos como para estar callados o permitir que quienes tienen que hablar no digan nada al respecto. Las sensaciones ya no fueron buenas cuando dijeron que se iba a constituir una Comisión para analizar su viabilidad. ¿No estaba acaso estudiada la viabilidad técnica y económica por parte de los ingenieros navales que hicieron el proyecto? Pues si solo faltaba la viabilidad jurídica, que la estudiase un equipo de la Xunta o del gobierno central. Por qué constituir una Comisión.

Y claro, como del Dique no se mueve nada, uno se pregunta ¿Dónde está el alcalde de Ferrol? ¿Dónde están los Srs. Fernández de Mesa y Juan Juncal? ¿Dónde está el Sr. Cortizo y el ex ministro Caamaño? ¿Dónde están los sindicatos, los que forman parte de esa Comisión, los empresarios, los comerciantes….etc? ¿Dónde están? ¿Qué ocurre en Ferrolterra para que nadie diga ante el descarado silencio que se da sobre el Dique? La verdad es que esta sociedad parece estar excesivamente manipulada y sin ideas.

Estamos ante una situación en la que el cuento muy bien podría terminar diciendo : Y pasado el tiempo y como ya venía siendo habitual en esa comarca, el sueño del Dique terminó por desvanecerse ante la falta de compromiso por parte de todas aquellas personas y organizaciones que tanto habían prometido pero que tan poco habían hecho. Y colorín colorado esperemos que este cuento no haya terminado. Moraleja : No creas nunca nada de lo que te digan los políticos en época de elecciones.

viernes, 16 de noviembre de 2012


          BIEN  POR  EL  PRESIDENTE  FEIJOO

 

          Estoy convencido de que este comentario puede levantar ciertas ampollas dentro de mi estrecho circulo de amistades, no obstante y aún a sabiendas de que eso puede ocurrir, creo sinceramente que debo de hacerlo de igual manera. Y lo hago, porque, primero, deseo seguir estando bien conmigo mismo y luego, porque quiero continuar reconociendo abiertamente y sin ataduras de ningún tipo, el trabajo y los esfuerzos de los demás, sean estos los que sean y vengan de donde vengan.

    Y en ese contexto, de igual forma que denuncié y denuncio cuando es necesario, la falta de compromiso del presidente Feijoo con Ferrolterra respecto a las promesas hechas sobre el sector naval, hoy tengo que decir que la preocupación que está demostrando en la actualidad por el sector es innegable. Si, Feijoo está demostrando que el naval es realmente una de sus preocupaciones y una de sus prioridades. Y eso, debe de tener un reconocimiento público por parte de todos los estamentos de la sociedad. Yo diría, que en estos precisos momentos Feijoo le está dando una lección al gobierno central en cuanto a lo que es trabajar y defender los intereses generales de la sociedad, en este caso concreto, su sociedad más cercana y directa, la de la que él es presidente.

                Feijoo está haciendo ahora en Sudamérica, lo que ningún presidente, ni autonómico ni del Estado, hicieron desde que España volvió a ser un Estado democrático. Lógicamente, lo que el presidente Feijoo no puede hacer es firmar contratos, pero si está creando las condiciones que su representación institucional le permite, para que las empresas puedan dar el empujón final necesario para la consecución de los mismos. El trabajo político a nivel autonómico ya está hecho. Ahora ya tienen que ser otros los actores que entren en escena. Como por ejemplo y además de los empresarios, el presidente del gobierno, el Sr. Rajoy, aprovechando la cumbre Iberoamericana a celebrar en nuestro país, en la ciudad de Cádiz.

No obstante y pese al buen trabajo realizado por parte de un presidente en funciones, como es en el caso de Feijoo, a éste y en esto del naval, todavía le quedan unas asignaturas pendientes muy importantes, unas asignaturas verdaderamente troncales, y son : Desarrollar la ley del sector naval gallego (aprobada por unanimidad en el Parlamento de Galicia). El gran centro de Reparaciones en la Ría de Ferrol (esto llevaría implícito el compromiso del Dique Flotante). Y trabajar intensamente con el gobierno del Estado para que éste inicie en Bruselas el camino que nos lleve al levantamiento del veto que padece el astillero de Fene (recogido también en la ley del sector naval gallego).

Estas tres cuestiones, imprescindibles para el futuro del naval gallego en general y de la Ría de Ferrol en particular, son compromisos adquiridos por él en la legislatura anterior, por tanto, no pueden ser ignorados. Pero independientemente de que exijamos responsabilidades cuando, como en este caso, se falta a las promesas hechas, tampoco está de más que cuando alguien hace algo bueno y bien, como ahora, lo reconozcamos y aplaudamos como se merece. Creo que eso es pensar con objetividad y todo lo demás es pura y dura palabrería partidista.

                   

               

domingo, 4 de noviembre de 2012


   EL  DUMPING  ASIÁTICO  Y  EL  TAX  LEASE  EUROPEO

 

          Hace relativamente poco tiempo que los ferrolanos nos familiarizamos tanto con la palabra Dumping, que ésta terminó siendo como un vocablo más de nuestra propia lengua. Casi toda la sociedad de Ferrolterra sabia que ejercer eso del Dumping, era algo así como vender las cosas por debajo de su coste real, es decir, practicar, con el producto que fuese, una competencia desleal en el mercado. Y claro, al tratarse de barcos y por lo que de forma directa nos afectaba y afecta aquí en la Ría de Ferrol, hubo un momento en el que la voz de toda Ferrolterra se convirtió en un solo clamor y protestó contra todo lo que fuese o estuviese relacionado con los astilleros asiáticos.

            Si, todos gritamos contra ellos, y lo hicimos, sin detenernos a pensar que al enemigo también lo teníamos en nuestra casa. Nosotros, los europeos, estuvimos y estamos alimentando y potenciando ese Dumping asiático contra el que todos clamamos. El 75 %, aproximadamente, de los buques que se construyen para los armadores y navieras de Europa son hechos en astilleros asiáticos y además y en algunos casos ( no sé exactamente en que cuantía ) con el agravante de que se hacen mediante ayudas de la propia Unión Europea. Entonces siendo esto así y lo es ¿Contra qué gritábamos? ¿Hasta dónde estábamos legitimados los europeos para protestar contra los países asiáticos si nosotros también alimentábamos esa situación?

Formamos parte de una sociedad que vive en el ámbito de la economía de libre mercado, por lo tanto, tenemos que entender que cada país defienda sus intereses como mejor crea conveniente hacerlo y otra cuestión será, el que esa manera de autoprotección económica, sea algo que esté regulado adecuadamente bajo un cierto consenso internacional. Los países europeos más que mirar para Asía debieron de haber mirado para si mismos, es decir, para Bruselas, y exigir, cada uno con los medios de que dispusiese, negociar un acuerdo marco que sirviese para un nuevo orden internacional dentro del naval, de igual modo que los hay en otros sectores comerciales.

¿Qué hizo Bruselas ante la incapacidad, más que manifiesta, para encontrar una solución a ese conflicto de intereses? Pues permitir que cada país miembro ejerciese, dentro de su territorio, un sistema de subvención que le permitiese minimizar y contrarrestar los efectos que en sus economías tenía la construcción naval de los países asiáticos por las ayudas gubernamentales que recibían. Y así de esa manera, es como nace el “ Tax Lease “.

¿Qué significa y qué es el Tax Lease? Tax Lease significa impuesto de arrendamiento. Es una auténtica obra de ingeniería financiera que precisa de cuatro actores y que desarrolla toda su estrategia en un tiempo que actualmente está marcado en cuatro años. Los cuatro actores son: Un astillero. Un armador o naviera. Una entidad financiera (Banco o Caja) y una Agrupación de Interés Económico.

¿Cómo funciona? Básicamente se comporta de la siguiente manera: El armador encarga la construcción de un buque a ese astillero. Ese buque, aún en construcción, el armador se lo vende a una compañía de “Leasing“ y ésta, a su vez, realiza una operación de “Leasing“ con una Agrupación de Interés Económico (AIE). Posteriormente, esa Agrupación de Interés Económico, arrienda, con una opción de compra, el buque al mismo armador que en principio había encargado su construcción, y ya como remate final, el armador termina haciendo efectiva esa opción de compra quedándose con el buque en propiedad.

¿Por qué se suspende el Tax Lease español? Pues sucede que algunos constructores europeos consideraron como una intromisión, en el ámbito de sus intereses,  la construcción de 4 remolcadores para operar en el puerto de Amberes por parte de astilleros Boluda de Valencia, y como en España se estaba aplicando un Tax Lease que alcanzaba hasta el 30 % del valor del buque en exenciones fiscales frente al 20 % que se practicaba en el resto de la Comunidad, la empresa holandesa, Damen Shipyard, decide denunciar el Tax Lease español ante la Comisión de la Competencia. Esta denuncia obtiene, de forma inmediata, el respaldo de otras empresas de la misma Holanda así como de diferentes empresas de Noruega, Francia, Inglaterra y Portugal. Lo que hace que la Comisión tome la decisión de la suspensión de nuestro Tax Lease actual, y de ahí, nuestra situación en el sector. Un sector que por cierto, ya sabía desde hacía meses, antes de la denuncia, lo que  se le iba a venir encima y a pesar de ello, nadie hizo nada para evitarlo y esquivar así los desastrosos efectos que la suspensión trajo consigo.

De cualquier forma y volviendo al origen, lo cierto es que los europeos clamamos cuanto pudimos por el Dumping asiático para luego terminar practicando de igual forma también, la competencia desleal. Que curioso, quien a nosotros nos castigó por las ayudas consideradas ilegales al sector ( pensemos en ASTANO ) es luego quien nos dice como debemos hacer la trampa pero sin que parezca que se hace.

lunes, 15 de octubre de 2012


       UN MES DE ENCIERRO, SI ¿ Y…. ?

 

          Tanto la opinión de la SEPI como la de la dirección de Navantia, fueron, desde el primer momento, totalmente contrarias a la construcción del Dique Flotante. Y así lo expresaron ambas con toda claridad y sin ambigüedades. Entonces, si ya conociendo esto se decide, igualmente, realizar un encierro de delegados ¿Con qué objetivo se hace? Es de suponer que con la finalidad de hacer cambiar de opinión a ambas direcciones ¿O no? Por lo tanto y considerando que las posturas de las dos entidades continúan invariables respecto al planteamiento inicial, lo que uno se pregunta es si realmente tuvo sentido levantar el encierro. O quizá, la pregunta que haya que hacerse sea ¿Fue el encierro una medida acertada?

Francamente, no parece tener mucho sentido adoptar semejante actitud y luego desistir de ella sin haber conseguido absolutamente nada. Sobre todo, teniendo en cuenta el momento electoral que se vive. Más bien y debido precisamente a eso, el encierro quizá debiera haberse endurecido, y eso, si sería intentar aprovechar sindicalmente la situación del momento.

Es cierto que no siempre es posible, por mucho que se pelee, conseguir los objetivos de forma plena, pero no es menos cierto también, que salvo en rarísimas ocasiones y esta parece ser una de ellas, se levantó una postura de fuerza sin haber conseguido absolutamente nada. Si la única pretensión de los diferentes comités  (empresa principal y empresas auxiliares) era conseguir que la comisión se reuniese para determinar la viabilidad técnica, económica y jurídica de la construcción del Dique, creo sinceramente que eso se pudo haber conseguido sin tener que salir del interior de la empresa.

Ya sabemos que el Dique es técnicamente viable, ¿O acaso ahora no vale para nada el trabajo que desarrolló la Delegación de Galicia del Colegio de Ingenieros Navales y Oceánicos de España? También sabemos ( tenemos que entenderlo así ) que jurídicamente también es posible, y si no, ¿Cómo se podría entender que se pueda construir un buque flotel, o que se pudiesen hacer dos buques quimiqueros, cosas de las que yo todavía dudo que se puedan hacer sin vulnerar los acuerdos del 2004, y sin embargo no pudiésemos construir el Dique Flotante? (recuérdese que dijeron que los buques quimiqueros no los hacemos por no ser competitivos, no porque jurídicamente no fuese posible)  Por lo tanto, está claro que, que se reúna esa comisión tiene muy poca importancia de cara al espíritu de lo que se reivindica.

La empresa siempre cuestionó, aún cuando no tenía ningún tipo de estudios, su rentabilidad. ¿Entonces que es lo que realmente esperan los representantes de los trabajadores que salga de esa reunión? La verdad todo indica que la respuesta de la comisión va a ser negativa o de darle largas y largas al asunto. Y es que si no fuese así, el programa electoral del PP ya recogería algo al respecto y sin embargo no lo hace. Sobre el naval tan solo dice que se impulsarán las medidas necesarias para hacer más competitivos a los astilleros, es decir, nada. Y en cuanto a la SEPI, ésta y siguiendo claramente orientaciones de tipo político, mantiene el mismo patrón de siempre al instalarse en el terreno donde ella siempre mejor se movió, en el del desgaste de los trabajadores. Resumiendo, personalmente creo, y esto es tan solo una opinión, que los comités se equivocaron al aceptar que Navantia y la SEPI nos digan lo que piensan pero una vez pasadas las elecciones. Creo sinceramente que se cedió terreno precipitadamente y además, sin haber agotado antes todas las posibilidades.