¿ POR QUÉ TANTO OSCURANTISMO ?
Y es que
esto, realmente no hay quien lo entienda, salvo que, efectivamente, haya algo
que ocultar. Pero si eso no es así, por qué tan poca trasparencia, por qué
tanta opacidad. Un contrato como el de los buques flotel, que no puede causar
otra cosa que no sea alegría, por qué tiene que mantenerse con tanto
secretismo. Y es que por lo que está sucediendo últimamente, toda esta falta de
trasparencia para lo único que vale es para fortalecer la desconfianza y la
incertidumbre en todos los gallegos en general y en los vigueses y ferrolanos
en particular.
Y claro, como
nadie abre el tarro para enseñar el dichoso contrato y poder verificar su
contenido, todos tenemos derecho a pensar que todo lo que se dice de él desde
la Xunta puede que no sean más que especulaciones. En primer lugar, siempre,
desde el primer momento, se mencionó a PEMEX como la parte contratante, sin
embargo ahora y debido a las diferentes presiones políticas, a quien se cita ya
no es a PEMEX, sino a una de sus filiales. La P.M.I COMERCIO INTERNACIONAL S.A.
Por lo tanto, uno ya se hace la primera pregunta ¿Por qué se mencionó siempre a
PEMEX si el contrato firmado no es con ella?
¿Y por qué no se firmó con PEMEX? Pues porque
hay una serie de requisitos que cumplir y que no permiten firmar de forma
directa como lo hizo la P.M.I., como por ejemplo: Que PEMEX está obligada a
cumplir la Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones Públicas, y eso, obliga,
entre otras cosas, a realizar un concurso abierto y libre. O porque al tratarse
de un contrato que sobrepasa los 200 millones de dólares, hay que contar,
inexcusablemente, con la aprobación de su Consejo de Administración antes de
comprometerse por medio de una firma. Y eso claro, todavía no sucedió. Es más,
esa licitación, no la hará P.E.P. (PEMEX Exportación y Producción) hasta dentro
de unos meses (presumiblemente tres meses) y será entonces cuando P.M.I.
COMERCIO INTERNACIONAL S.A., participe en ese concurso junto con sus asociados,
los astilleros de Barreras y Navantia Ferrol. Un concurso, en el que habrá
otros participantes y en el que, lógicamente, el que presente las condiciones
más ventajosas para la petrolera será el que se lleve el gato al agua. Resumiendo,
P.M.I. buscó un socio (en este caso dos, Navantia y Barreras) y ahora le hará
una propuesta de construcción a PEMEX.
¿Entonces el contrato firmado vale de
algo? Si, si. Claro que si. De hecho, en la escritura de constitución de la
sociedad P.M.I. COMERCIO INTERNACIONAL S.A., en el apartado 3 de la clausula
cuarta, se recoge, como parte de sus objetivos, la compra, venta,
arrendamiento,…etc de toda clase de bienes y entre ellos, los buques. Por lo
tanto, los floteles si se pueden hacer, pero se harían para P.M.I. no para
PEMEX.
Pero claro, ¿ Qué ocurriría si PEMEX
rechaza la oferta presentada por P.M.I. y sus socios?. Pues que la filial de la
petrolera mexicana se vería en la necesidad de encontrar a otro comprador. Y si
no lo encontrase, entonces si peligrarían los dos flóteles. ¿Por qué? porque si
P.M.I. no tiene a quien vendérselos o alquilárselos ¿Para que los va a querer
construir?
En segundo lugar y siguiendo con los
vaivenes, nos encontramos con las declaraciones en las que el Presidente Feijoo
llega a plantear públicamente y sin ningún titubeo, aquello de “ Navantia
construirá o el buque flotel o el Dique Flotante “ Pero eso, Sr. Presidente, no
es lo que el sector naval de la Ría de Ferrol reivindica. Lo que desde Ferrol
se reclama como algo irrenunciable de cara al futuro del sector de reparaciones,
es el Dique Flotante, y además de eso, lo que pide también es carga de trabajo que
despeje el futuro, como mínimo, a medio plazo. En absoluto una reivindicación
eclipsa a la otra. Las dos son necesarias y al mismo tiempo complementarias. Y
claro, aquí aparece la segunda pregunta ¿Qué hay del gran centro de
Reparaciones prometido por el Presidente?
En tercer lugar, la celebración de esa
reunión de carácter privado entre el Presidente Feijoo y directivos de los
astilleros dentro del más estricto secretismo. Una reunión, de la que, en
primera instancia no se facilita información pero de la que sin embargo y a los
tres días (lunes día 1 de Octubre) parece que la dirección de Navantia siente
la necesidad de decirle a los medios de información que la empresa está
trabajando en la búsqueda de proveedores para la construcción del buque flotel.
Que casualidad. El viernes al mediodía Navantia no tiene nada que decir y luego
el lunes ya se ve en la necesidad de dar a conocer ciertos detalles sobre el
flotel. ¿Trabajarían en Navantia el sábado y el domingo en algo que aún no se
sabe cuando se va a empezar? Yo más bien me creo que esa fue la recomendación
que el Presidente hizo a los directivos con los que se reunió. De alguna forma
había que salir al paso a decir algo y consideraron que eso era lo mejor que
podían decir en estos momentos. Y aquí surge la tercera pregunta. ¿Salta a la
palestra la dirección de Navantia Ferrol para cubrirle las espaldas al
Presidente Feijoo?
Francamente, sean cuales sean las
respuestas a estas interrogantes, lo cierto es que el contrato con PEMEX a día
de hoy es inexistente, y la construcción de los buques flotel será realidad o
no, en función de lo que el Consejo de Administración de la paraestatal
mexicana decida, todavía dentro de unos meses. Y todo esto, sin seguir entrando
en detalles respecto a los acuerdos firmados en el 2004. Por tanto, digan lo
que digan, tanto el Presidente Feijoo, como el PP y la dirección de Navantia y
la Sepi, a estas alturas la construcción del flotel sigue estando en el tejado.
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